Guía completa
Lo que mide
El sensor de presión de sobrealimentación informa a la centralita de cuánto está soplando el turbo. Con ese dato, la centralita regula la presión. Si el sensor da una lectura falsa, la centralita cree que hay demasiada o demasiado poca presión y, para protegerse, limita la potencia.
Por qué se nota subiendo
Las Palmas obliga a subir mucho: los barrios altos, la salida hacia Tafira, la GC-2 hacia el norte. Es justo cuando el turbo trabaja a plena carga y cuando un fallo de medida se manifiesta. El coche se queda sin fuerza, se enciende el testigo y, al apagar y volver a arrancar, todo parece normal hasta la siguiente cuesta.
Cómo lo distinguimos
Con la diagnosis registramos en marcha la presión que pide la centralita y la que lee el sensor. Las curvas cuentan mucho:
- Si la lectura es incoherente aunque el motor empuje, el sensor miente.
- Si la presión real no sube, buscamos fugas con una máquina de humo en manguitos e intercooler.
- Si el sensor y el circuito están bien, revisamos la regulación del turbo.
El sensor en sí
El vapor de aceite del respiradero se deposita en el sensor y altera la lectura. A veces una limpieza con producto específico lo recupera; si no, se cambia. Revisamos también el conector, que en la costa se oxida.
Comprobación final
Salimos a una cuesta con el equipo registrando datos, para confirmar que presión pedida y real coinciden. Presupuesto sin compromiso.