Guía completa

Un uso constante

En Gran Canaria el clima es suave todo el año, y precisamente por eso el aire acondicionado del coche no descansa: se usa en invierno para desempañar y en verano para refrescar. El sistema trabaja muchos más meses que en la península, y cualquier fallo pequeño termina notándose.

El condensador, en primera línea

El condensador va delante del radiador y recibe de frente la brisa con salitre y la arenilla que levanta el tráfico por la GC-1 o la GC-2. Sus aletas finas de aluminio se corroen y se tapan, y con el tiempo aparecen pequeños poros. El gas se va poco a poco y el aire enfría cada vez menos. Por eso, cuando un cliente nos dice que “enfría a medias”, lo primero que miramos es el condensador.

La calima

Cuando llega la calima, el aire se llena de polvo fino. Ese polvo se queda en el filtro de habitáculo y en el condensador. Si notas polvo saliendo por las rejillas o que el aire tiene menos caudal, toca revisar el filtro. Lo cambiamos en la misma visita si hace falta, junto al resto de filtros.

Cómo trabajamos

Medimos la temperatura de salida con el motor en marcha y comprobamos que el ventilador entra cuando debe. Extraemos el gas y lo pesamos para saber cuánto falta. Si el circuito no mantiene el vacío, buscamos la fuga y te explicamos qué hay que reparar. Solo con el circuito estanco cargamos la cantidad que indica la etiqueta del coche.

Contra los olores

Cambio de filtro, limpieza del evaporador y de los conductos, y desagüe despejado. Un truco útil: apaga el aire un par de minutos antes de llegar y deja solo el ventilador. Presupuesto sin compromiso.