Guía completa
Más que viscosidad
Un aceite no se elige solo por los números del bote. El fabricante de tu motor exige una homologación concreta que garantiza que protege el turbo, la cadena de distribución o el filtro de partículas. La consultamos antes de llenar y usamos un aceite que la cumple. En los diésel con filtro de partículas, además, debe ser de bajas cenizas.
Por qué aquí conviene no estirarlo
Las Palmas es una ciudad de cuestas. Subir a diario a barrios altos con el motor frío, en trayectos de pocos minutos, castiga el aceite: no llega a calentarse lo suficiente para evaporar la humedad y el combustible que se cuelan en él. El manual suele contemplar un intervalo para uso exigente; en muchos coches de la ciudad es el que toca.
La calima y el filtro de aire
Cuando llega la calima, el aire se carga de polvo fino. Ese polvo se queda en el filtro de aire del motor, que tras unos días puede estar casi tapado. Un motor que respira mal gasta más y pierde fuerza. Revisamos el filtro en cada cambio y, si ha habido calima reciente, te enseñamos cómo está.
Los demás filtros
- Habitáculo: con calima y uso continuo del aire, también se satura.
- Combustible: en diésel, con su propio plazo.
Te decimos cuáles tocan; no cambiamos todo por sistema.
En el elevador
Aprovechamos para mirar fugas, el estado de los bajos y el escape, que con el salitre se oxidan, y los guardapolvos de transmisión. No es una revisión completa, pero sí una buena foto del coche. Presupuesto sin compromiso.