Guía completa

Cuestas y embrague

Arrancar en una calle empinada de Escaleritas o Schamann, salir de un garaje en rampa o subir con la furgoneta cargada desde el puerto: en Las Palmas el embrague trabaja en condiciones que en una ciudad llana casi no existen. Y una costumbre lo castiga especialmente: sujetar el coche en pendiente jugando con el pedal en lugar de usar el freno.

Síntomas claros

  • Patina: al subir una pendiente en marcha larga, el motor sube de vueltas y el coche no responde.
  • Tiembla: al arrancar en cuesta, el coche vibra.
  • Huele a quemado tras una rampa larga: el disco ha trabajado al límite.
  • El pedal cambia: más duro, más alto o con ruido.

El volante bimasa

Muchos coches llevan un volante de doble masa que suaviza vibraciones. Al cambiar el embrague, la gran pregunta es si también hay que sustituirlo. Lo medimos: si está dentro de lo que marca el fabricante, se queda.

El trabajo

Hay que separar la caja del motor. Cambiamos el kit y el cojinete hidráulico, que está justo ahí, y revisamos el retén trasero del cigüeñal para que no manche el disco nuevo. Purgamos y probamos con una salida en cuesta. Si prefieres repartir el pago, hay financiación sin documentación y con aprobación al momento.

Para que dure

Usa el freno de mano en las pendientes, no lleves el pie en el pedal y sal suave. Presupuesto sin compromiso.