Guía completa

Un sensor detrás del filtro

El caudalímetro mide el aire que entra al motor y con ese dato la centralita decide cuánto combustible inyectar. Está justo después del filtro de aire, así que todo lo que el filtro deje pasar le llega a él.

La calima

En Gran Canaria, cuando llega la calima, el aire se carga de polvo muy fino. Un filtro en buen estado lo retiene, aunque se satura rápido. Pero si el filtro está mal asentado, roto o la tapa de la caja no cierra bien, ese polvo pasa y se adhiere al elemento sensible del caudalímetro. La lectura se falsea y el motor pierde fuerza o echa humo.

Antes de cambiar el sensor

  • Filtro de aire y caja: ¿está bien asentado?, ¿la junta de la tapa sella?
  • Mangueras de admisión: en motores turbo, una grieta después del sensor deja escapar aire ya medido.
  • Vapores de aceite: si la válvula PCV deja pasar demasiado, el aceite también ensucia el sensor.

La comprobación

Con el equipo de diagnosis vemos el caudal en ralentí y acelerando y lo comparamos con lo que debe dar el motor. Una prueba subiendo una pendiente con el coche cargado muestra bien si al motor le falta aire.

Sustitución

Si el sensor está dañado, montamos uno de calidad equivalente al original, borramos adaptaciones si procede y repetimos la prueba. Y te recomendamos revisar el filtro de aire después de cada episodio fuerte de calima. Presupuesto sin compromiso.