Guía completa

¿Por qué mi coche diésel pierde fuerza o tiene una luz de avería?

El filtro de partículas (FAP en diésel y DPF en los nuevos gasolina turbo) es la causa más frecuente de visitas al taller para coches diésel fabricados a partir de 2009. Cuando un vehículo diésel con más de 100.000 km llega con el testigo de motor encendido o una notable falta de empuje, el FAP es el primer candidato que revisamos.

Eso sí, que sea sospechoso no significa que sea el culpable. Antes de tocar nada, realizamos una diagnosis completa con el coche en marcha para ver datos reales. Medimos la diferencia de presión entre la entrada y la salida del filtro, que nos dice cómo de obstruido está. También revisamos la cantidad de hollín que calcula la centralita, cuántas veces ha intentado limpiarse solo y a qué temperatura ha llegado. Si estos valores son anormales, confirmamos el problema en el FAP. Si son correctos, la avería está en otra parte (un sensor de presión, la válvula EGR, un inyector…).

¿Qué soluciones hay para un FAP saturado y cuánto cuestan?

Dependiendo del estado del filtro, existen tres maneras de solucionar el problema, ordenadas de la más económica a la más cara.

1. Regeneración forzada en taller (60-90 €). Si el filtro está muy lleno de hollín pero su estructura interna está intacta, podemos forzar una limpieza profunda con nuestro equipo de diagnosis. Es un proceso controlado que eleva la temperatura a más de 600 °C para quemar toda la carbonilla. Soluciona el problema en el 60% de los casos. Aquí en Gran Canaria, con tanto trayecto corto por ciudad, el coche casi nunca consigue hacer este proceso por sí solo en carretera.

2. Limpieza profesional por ultrasonidos (150-350 €). A veces el hollín se endurece o se mezcla con cenizas que no se pueden quemar. En esta situación, la regeneración no es suficiente. Desmontamos el filtro y lo limpiamos con máquinas especiales que usan químicos y presión controlada para dejarlo prácticamente nuevo. Un filtro bien limpiado puede aguantar otros 100.000 km o más, y te ahorras mucho dinero respecto a uno nuevo.

3. Sustitución del filtro (700-1.800 €). Solo recurrimos a esto cuando la cerámica interior del filtro está rota o dañada, normalmente por un exceso de regeneraciones fallidas o por quemar aceite. Es fundamental, antes de montar un FAP nuevo, encontrar y reparar la avería original que lo estropeó. Si no arreglamos ese inyector que gotea o esa EGR que no cierra, el filtro nuevo durará muy poco.

Lo que nunca haremos: anular el filtro de partículas

En nuestro taller no eliminamos el filtro de partículas. Esta práctica, que consiste en vaciarlo por dentro y reprogramar la centralita, es completamente ilegal en España y en la UE. Un coche así no pasa la ITV, te expones a multas importantes en controles de la Guardia Civil y su valor de reventa se desploma.

Cuando un cliente nos lo pide, le explicamos que la solución profesional y duradera es diagnosticar correctamente y luego regenerar, limpiar o sustituir el componente.

Si tienes un problema con el filtro de partículas, mándanos el código de error que te da el coche por WhatsApp al 641161771 y te damos una primera opinión.