Guía completa
Una ciudad que exige
Las Palmas es una ciudad de desniveles: cuestas pronunciadas en Escaleritas, Schamann o La Isleta, badenes en muchas calles, adoquín en Vegueta y Triana, curvas en las carreteras hacia el interior. Todo eso pasa por amortiguadores, muelles, rótulas, bieletas y silentblocks.
Síntomas y lo que suelen indicar
- Golpe seco al pasar un badén: bieletas de estabilizadora, topes o soportes de amortiguador.
- El coche rebota tras un bache: amortiguadores que ya no frenan el muelle.
- Crujidos al girar el volante parado: copelas o rodamientos de la torreta.
- Desgaste irregular de los neumáticos: geometría desajustada por holguras.
- El coche tira hacia un lado: alineado, silentblocks o un neumático.
Cómo la revisamos
Primero en carretera, buscando badenes y curvas. Después en el elevador: movemos cada rueda para buscar holguras, revisamos fugas de aceite en los amortiguadores, gomas cuarteadas y el estado de los muelles.
El salitre y los muelles
En una ciudad junto al mar, los muelles se oxidan y pueden partirse, muchas veces en la última espira, sin que el conductor lo note más allá de un ruido. Los revisamos con atención.
Reparación
Amortiguadores y muelles se cambian por ejes para mantener el equilibrio. Montamos piezas de calidad equivalente, apretamos con el coche apoyado en sus ruedas cuando corresponde y, si se ha tocado la geometría, hacemos el alineado y revisamos la dirección. Si el ruido viene del buje, lo vemos en rodamientos. Presupuesto sin compromiso.