Guía completa

Aparcar en pendiente

Una costumbre muy de Las Palmas: dejar el coche en una calle empinada con las ruedas giradas contra el bordillo. Es lo correcto por seguridad, pero maniobrar a tope de dirección con el coche en pendiente, y a veces apoyando la rueda en el bordillo, carga mucho la asistencia, las rótulas y las bieletas. Con los años, esas piezas cogen juego.

Tres síntomas, tres zonas

Juego en el volante: rótulas y bieletas gastadas. Se nota como un golpeteo en calles con baches o adoquín.

Dureza al maniobrar: en hidráulicas, bomba o líquido de dirección; en eléctricas, motor, sensor de par o alimentación. Suele acompañarse de un testigo.

Ruidos al girar: copelas de amortiguador, rótulas secas o bomba aspirando aire.

La revisión

Con el coche levantado movemos cada rueda buscando juego y revisamos las fundas de la cremallera. Si una se rompe, el polvo y el salitre entran y estropean el mecanismo. En las direcciones eléctricas conectamos la diagnosis. Luego probamos en carretera: un coche que tira hacia un lado puede tener la dirección perfecta y un problema de geometría.

Reparar y alinear

Sustituimos lo dañado y alineamos siempre después; sin ello, los neumáticos se gastan en pocos meses. En coches con control de estabilidad, ajustamos el sensor del volante. Las holguras son defecto en la ITV. Presupuesto sin compromiso.