Guía completa
¿Tu coche se para en marcha y luego arranca como si nada?
Es un fallo muy conocido aquí en el taller de Las Palmas. Vas conduciendo con normalidad y, de repente, el motor se apaga sin previo aviso. Esperas unos segundos, a veces un par de minutos, le das al contacto y arranca otra vez perfectamente. Cuando esto pasa, nuestra primera sospecha recae sobre el sensor de posición del cigüeñal (CKP). Su función es crítica: le dice a la centralita del motor dónde está cada pistón para sincronizar la inyección y el encendido. Si esa señal falla, el motor se detiene.
¿Por qué la diagnosis no siempre da un código de avería claro?
Si el fallo es permanente, la máquina de diagnosis suele cantar el código P0335 y no hay duda. El problema es cuando el fallo es intermitente, que es lo más habitual. En esos casos, puede que no quede registrado un error activo. Por eso vamos más allá: conectamos un osciloscopio directamente al sensor y analizamos su señal con el motor en marcha. Una señal correcta es una onda cuadrada, limpia y sin interrupciones. Una señal defectuosa muestra caídas, picos o directamente se corta.
Antes de culpar al sensor, revisamos también el cableado, que con la humedad de la isla puede sufrir corrosión, o el propio conector. En casos más raros, el problema podría estar en un diente roto del volante motor.
El fallo más común: solo ocurre con el motor caliente
El patrón que más vemos es el siguiente: el coche arranca y funciona sin problemas por la mañana en frío. Pero al cabo de un rato, sobre todo en un atasco por la circunvalación o al subir una cuesta, empieza a dar tirones o se para. Esto es un síntoma claro de un fallo térmico del sensor. Al calentarse, su electrónica interna falla. Por esta razón, la reparación no termina al cambiar la pieza. Hacemos una prueba en carretera de unos 20-30 km para que el motor coja su temperatura normal y así confirmar al 100% que el problema está resuelto.
La diferencia entre un sensor de calidad y uno barato
En estas reparaciones no nos la jugamos. Usamos recambios de fabricantes de equipo original como Bosch, Hella o Beru. Un sensor de baja calidad puede venir mal calibrado de fábrica, dando lecturas erróneas que provocan nuevos fallos y otra visita al taller. Durante la instalación, un detalle crucial es la distancia que lo separa del volante motor. Si queda muy lejos, la señal que genera es demasiado débil para la centralita. Lo apretamos siempre con el par de apriete exacto del fabricante y verificamos su correcta posición antes de dar el trabajo por finalizado.