Guía completa
Donde se nota
Un motor de gasolina con bujías gastadas va razonablemente bien en llano. El problema aparece cuando se le exige: subiendo desde el puerto hacia Escaleritas, saliendo de una rotonda en cuesta con el coche lleno o en la carretera hacia la cumbre. Ahí la chispa no alcanza, la mezcla no prende bien y aparecen tirones. Si el fallo se repite, el testigo de motor parpadea.
Un riesgo para el catalizador
El combustible que no se quema sale por el escape y se enciende dentro del catalizador, que se recalienta. Por eso, si el testigo parpadea, lo prudente es no forzar el motor y revisarlo cuanto antes.
Cómo lo hacemos
Consultamos el intervalo que marca el fabricante para tu motor; varía mucho según el material de la bujía. Antes de desmontar leemos los contadores de fallos de cada cilindro. Si uno destaca, quizá hay algo más que la bujía.
Desmontamos con el motor frío, porque la culata es de aluminio y la rosca se daña con facilidad en caliente. Limpiamos el hueco antes de sacar la bujía para que no caiga nada dentro. Montamos la bujía indicada y la apretamos con llave dinamométrica.
Las bobinas
Si un cilindro fallaba, intercambiamos su bobina con la de otro y volvemos a leer. Si el fallo cambia de sitio, la bobina es la culpable. Lo detallamos en encendido y precalentamiento.
Resultado
Arranque limpio, motor suave y consumo normal también en las cuestas. Con el modelo y los kilómetros te decimos si ya toca. Presupuesto sin compromiso.