Guía completa
El charco no dice la verdad
Con el coche aparcado en un garaje en pendiente, el aceite que gotea puede aparecer bastante lejos de donde sale. Además, una fuga arriba del motor escurre por el bloque y gotea por abajo. Si cambiamos la junta que parece responsable sin comprobarlo, el charco sigue. Por eso, lo primero es encontrar el punto exacto.
Cómo lo buscamos
Desengrasamos bien el motor. Después, o añadimos al aceite un colorante que brilla con luz ultravioleta y lo revisamos tras unos kilómetros, o dejamos el motor en marcha y vemos dónde aparece el primer aceite fresco.
Sospechosos habituales
- Tapa de balancines, arriba del motor: su junta se endurece con el calor.
- Cárter, abajo: hay que desmontarlo y sellar bien.
- Retenes del cigüeñal: el trasero obliga en muchos coches a separar la caja.
- Soporte del filtro y enfriador de aceite.
- Turbo, si el aceite aparece en la admisión o el escape.
Las subidas largas, frecuentes en la isla, calientan más el aceite y las juntas envejecidas sudan antes. El olor a quemado tras subir una cuesta suele ser aceite cayendo en el escape.
Si no hay fuga visible
El aceite puede quemarse dentro: segmentos, turbo o una válvula PCV que deja pasar demasiado. Lo diferenciamos antes de proponer nada.
Al reparar
Comprobamos que el aceite no haya llegado a la correa auxiliar o al embrague. Presupuesto sin compromiso.