Guía completa

El motor que nunca se calienta

Muchos coches de la ciudad hacen recorridos de pocos minutos: bajar al centro, subir al barrio, ir a Triana o a Siete Palmas. El motor apenas llega a su temperatura y, en esas condiciones, la carbonilla se acumula más deprisa. En diésel se suma el hollín de la EGR; en gasolinas de inyección directa, el aceite que llega por el respiradero se pega en las válvulas porque la gasolina nunca las lava.

Ver antes de limpiar

No vendemos limpiezas a ciegas. Miramos los datos del motor (mezcla, presión en el colector, comportamiento de la recirculación) y, con un endoscopio o desmontando un tramo accesible, vemos cuánta carbonilla hay. Si está razonablemente limpio, te lo decimos y no se toca. Un ralentí áspero también puede ser una bujía o una entrada de aire.

Dos métodos

Limpieza química por la admisión, con el motor en marcha, para depósitos blandos o moderados.

Limpieza con desmontaje, retirando el colector y limpiando conducto a conducto, cuando la costra es dura. Es más trabajo, pero es lo que funciona en esos casos.

Que tarde en volver

Revisamos la válvula PCV y la recirculación, que alimentan la carbonilla. Y un consejo: de vez en cuando, un trayecto sostenido por la GC-1 o la GC-2 le sienta muy bien al motor. Presupuesto sin compromiso.