Guía completa
Su terreno ideal
El control de tracción evita que las ruedas patinen al acelerar, y el de estabilidad corrige el coche si empieza a irse de morro o de cola. En una ciudad de pendientes como Las Palmas, con calles que se mojan con la humedad nocturna, y con carreteras de curvas hacia el interior de la isla, son sistemas que trabajan mucho más de lo que creemos.
Qué necesita saber
Para actuar combina tres datos: la velocidad de cada rueda, la posición del volante y cómo gira el coche realmente. Si uno falta o no encaja con los otros, se desconecta y enciende el testigo.
Las causas habituales
Captadores de rueda. Comparten función con el ABS. El salitre oxida las coronas y las clavijas, y la señal se ensucia.
Sensor de posición del volante. Tras alinear la dirección o cambiar piezas, si no se le enseña de nuevo cuál es el centro, el sistema detecta una contradicción. Es la causa más rápida de resolver.
Interruptor del freno. Informa a varios módulos; si falla, aparecen avisos en cadena.
Sensor de giro. Menos habitual, pero cuando falla el sistema interviene sin motivo en curvas.
La prueba
Con la diagnosis conectada salimos a una curva amplia y comprobamos que todo cuadra. También miramos los neumáticos: medidas distintas en un mismo eje o desgastes muy desiguales confunden al sistema. Si el fallo está en la unidad hidráulica, te explicamos las opciones. Presupuesto sin compromiso.