Guía completa
Restaurar un clásico: un trabajo de artesanía, no de velocidad
La restauración de un vehículo clásico es un proceso diferente. Aquí la prisa es la enemiga de un buen trabajo. El objetivo no es la rapidez, sino la calidad en cada detalle, respetando al máximo la originalidad y dejando un registro fotográfico de cada paso para la historia del coche.
Nos llegan coches por motivos muy distintos. Algunos son inversiones que se aprecian con el tiempo, como un BMW 2002 o un Renault 5 Turbo. Otros no tienen un gran valor de mercado, pero sí un enorme valor sentimental para una familia de la isla. El rigor y el mimo que ponemos es exactamente el mismo para ambos.
¿Qué alcance puede tener una restauración?
Puesta a punto estética (1.500-4.000 €): Nos centramos en el exterior. Saneamos óxidos localizados, que con el salitre de Las Palmas aparecen en puntos como los pasos de rueda o los bajos. Se pintan las piezas afectadas o el coche entero, se recuperan cromados y se cambian las gomas resecas por el sol.
Restauración funcional (4.000-10.000 €): Además de todo lo anterior, se pone al día la mecánica para que el coche sea fiable en un uso esporádico. Esto incluye líquidos, filtros, manguitos, sistema eléctrico, frenos y dirección. Queda listo para disfrutarlo por las carreteras de Gran Canaria sin sustos.
Integral de colección (8.000-25.000 €+): Se desmonta el coche por completo, hasta el último tornillo. Cada pieza se restaura o se sustituye por una original o de stock antiguo (NOS). Se busca el código de pintura exacto de fábrica y se rehace la tapicería con los materiales de la época. Es un trabajo pensado para vehículos de colección o exposición.
La chapa y pintura: la base de todo
En un clásico, y más en un clima húmedo como el nuestro, el óxido es el gran enemigo. No nos limitamos a lijar y tapar. Cortamos la chapa afectada hasta encontrar metal sano, que es la única solución duradera. Luego, aplicamos la pintura con su código original exacto. No vale un color parecido; tiene que ser el suyo para que el resultado sea fiel a como salió de fábrica.
El mayor desafío: encontrar los recambios
La disponibilidad de piezas marca el ritmo. Para modelos como los BMW E30 o el SEAT 600, hay bastante mercado. Para otros, encontrar una simple moldura puede llevar meses. Colaboramos con proveedores europeos especializados. Cuando no hay original, te presentamos alternativas: recambio de stock antiguo (NOS), reproducciones de calidad, piezas de segunda mano de otro coche o adaptaciones. Nunca compramos nada sin tu visto bueno.
Decisión clave: ¿coche de exposición o para conducir?
Esta es la primera conversación que tenemos. Hay dos caminos. El de la originalidad máxima, manteniendo la mecánica de la época (incluso si es menos eficiente) y los materiales exactos. O el de un clásico para ser conducido, donde se busca un equilibrio: se pueden usar filtros más modernos, gomas equivalentes de mejor calidad o una pintura actual más resistente al sol. La esencia del coche no se toca, pero el enfoque del trabajo es distinto.
El historial del trabajo, paso a paso
Dejamos constancia de todo el proceso con un reportaje fotográfico detallado: el antes, el durante y el después. Este dosier te sirve para ver la evolución, como historial documentado si un día decides venderlo y como guía para futuras intervenciones. Si quieres que valoremos tu coche, envíanos unas fotos de su estado actual y hablamos.