Guía completa

¿Qué protege el PPF que un tratamiento cerámico no puede?

El film de protección de pintura (PPF) es una barrera física contra los golpes, algo que un tratamiento cerámico no puede ofrecer. Mientras que el cerámico es una capa química de unas pocas micras que repele agua, suciedad y rayos UV, el PPF es una lámina de poliuretano de unas 200 micras de grosor que absorbe impactos directos.

La diferencia es como comparar un impermeable con una armadura. El cerámico mantiene el coche limpio y brillante, pero el PPF es un escudo palpable que se sacrifica para salvar la pintura. Es la solución para que los chinazos en la GC-1 no dejen marca o para que el típico roce con una columna en el garaje solo afecte al film, no a la laca original de tu coche. El film se puede sustituir; la pintura de fábrica, no.

¿Es necesario laminar el coche entero con PPF?

No, no siempre hace falta. Lo más práctico es proteger las zonas que más sufren en el día a día aquí en la isla.

El frontal completo (parachoques, capó, aletas, faros y retrovisores). Es la zona de guerra. Cada vez que coges la autovía, se lleva los impactos de pequeñas piedras y gravilla. Con PPF, los faros no se vuelven opacos y la pintura se mantiene sin picotazos durante años.

Borde de carga del maletero. Si metes y sacas las tablas de surf, las maletas o la compra del supermercado, esta zona del parachoques trasero acaba arañada sí o sí. Una tira de PPF aquí y se mantiene como el primer día.

Interior de las manillas de las puertas. Los arañazos de las uñas, los anillos o las propias llaves al abrir acaban creando marcas circulares muy feas. Un pequeño corte de PPF transparente lo soluciona para siempre.

Estriberas y bajos de las puertas. Al conducir por carreteras secundarias o caminos de tierra, las propias ruedas lanzan picón y pequeñas piedras que machacan esta zona.

Protección integral. La recomendamos para coches de alta gama que se quieren conservar en estado de colección o para vehículos con pinturas especiales cuya reparación es muy costosa y compleja.

¿Qué marcas de PPF instalamos y por qué?

Solo trabajamos con fabricantes de primer nivel que garantizan durabilidad y un acabado perfecto. Los films baratos son un problema a la larga.

  • XPEL Ultimate Plus. Es el referente mundial. Sus láminas tienen una capa superior que se “autocura” con el calor del sol, haciendo desaparecer los pequeños arañazos superficiales. La garantía del fabricante es de 10 años. Es la marca que montan los concesionarios de lujo.

  • Suntek Reaction. Una alternativa de calidad idéntica a XPEL. Ofrece las mismas propiedades de autocicatrizado, una transparencia total y también 10 años de garantía.

  • 3M Pro Series. Un clásico del sector, conocido por su fiabilidad y resistencia, aunque esta gama no cuenta con la capacidad de autosanado.

PPF de calidad vs. Films económicos

Los films de bajo coste que se ven por ahí aguantan 2 o 3 años antes de empezar a dar problemas. El sol de Canarias hace que amarilleen muy rápido, se agrieten y se levanten por los bordes. La diferencia de precio inicial, que puede ser de 200 a 400 € en una instalación completa, no compensa la enorme diferencia en vida útil: 10 años de garantía frente a 2-3 años de durabilidad real.

¿Cómo se instala correctamente un film de protección?

La instalación es un trabajo meticuloso que sigue un proceso estricto para asegurar que el film quede invisible y dure lo que tiene que durar.

  1. Limpieza a fondo de la carrocería. La superficie debe estar impoluta. Cualquier mota de polvo o calima que quede atrapada creará una burbuja y un punto débil por donde el film podría empezar a despegarse. Usamos clay bar y descontaminantes férricos para dejar la pintura perfecta.

  2. Corte a medida por ordenador. Utilizamos un plotter para cortar las plantillas específicas de cada pieza del coche. Esto garantiza un ajuste milimétrico y nos evita tener que usar un cúter sobre la carrocería, eliminando cualquier riesgo de rayar la laca.

  3. Aplicación y posicionamiento. Se pulveriza una solución específica sobre la pintura y el film que nos permite deslizar la lámina hasta su posición exacta. Una vez colocada, usamos espátulas de fieltro para expulsar todo el líquido del centro hacia los bordes, asegurando una adhesión total.

  4. Termosellado de los bordes. Aplicamos calor controlado con una pistola de aire en todos los cantos del film. Esto hace que la lámina se adapte perfectamente a las curvas y garantiza que no se levante con el agua a presión de los lavados.

  5. Tiempo de curado. El coche no se debe lavar durante las siguientes 48 a 72 horas. Este es el tiempo que necesita el adhesivo para curar por completo y alcanzar su máxima fijación.

¿Se puede aplicar un tratamiento cerámico sobre el PPF?

Sí, y de hecho es la mejor combinación posible para una protección total del vehículo. Así conseguimos lo mejor de ambos mundos:

  1. Instalamos PPF en las zonas de alto riesgo de impacto (frontal, maletero, bajos).
  2. Aplicamos un tratamiento cerámico sobre el PPF y sobre el resto de la pintura del coche.

El resultado es un coche con un escudo físico en las zonas críticas, una protección química contra la contaminación y la calima en toda la superficie, un brillo espectacular y una facilidad de limpieza increíble. Es el sistema de protección estándar para coches de más de 100.000 €, pero lo ofrecemos en nuestro taller para cualquier vehículo.

Pídenos presupuesto sin compromiso para tu coche. Dinos qué modelo es y qué zonas te preocupan en el 641161771.